
Puede que haber aceptado que mi vida no tiene un sentido por sí misma me haya ayudado a sobrepasar momentos en los que pensé que no podría dar un paso más, pues dejar de cuestionar es, en cierta forma, dejar de sufrir muchas veces...pero con esta aceptación de mi verdad (y destaco MI, pues quizás tu vida sí tenga un sentido) no sólo perdí una parte del dolor, también perdí la esperanza y muchas de las conductas que hacían que yo fuese yo, como querer a todo el mundo, las ganas de ayudar sin recibir nada a cambio, y en gran medida mi apego a la realidad.
Últimamente vivo más mis pensamientos y reflexiones que lo que sucede en mi entorno. Y tristemente, gracias a algunos remedios que tomo mis pensamientos no son realmente "míos", no tengo la capacidad de concentrarme en nada y me las paso en estado vegetativo, totalmente desconectada...no es tan malo, pues esto evita que las crisis de pánico me afecten tanto, pero extraño esos tiempos en que mis pupilas se contraían, o que sufría el dolor y gozaba la felicidad. Ahora, donde antes había rabia, decepción, anhelos y alegría ahora hay un gran vacío con olor a hospital.
No quiero quejarme, no quiero dar pena ni que todos extiendan sus manos tratando de ayudarme (que de todas formas ya comprobé que jamás es el caso xD); al contrario, he hecho todo lo posible por que nadie sepa, no hablo de esto aún cuando deseo llorar y que por una vez sea alguien más quien me sostenga a mí y me diga que estaré bien...nadie sabe realmente, pero es mejor así, pues el orden natural de las cosas dicta que yo doy apoyo, no al revés. No sirvo para funcionar de otra forma.
No quiero estar triste...de hecho no lo estoy realmente. Pero no estoy feliz tampoco. Sólo siento este gran vacío, como si ya nada importara, y me asusta pensar que quizás sea cierto...es como si todo me probase a cada momento que es cierto.
PD: la foto es de la gira, el año pasado...la cara de trasnoche xD
PD2: es juguito de frutilla :3 me sentí muy pobre weona tomando juguito xD















