
La verdad es que fue necesario que muchas cosas pasaran antes de que me decidiese a tomarme un tiempo para mí...porque es sólo después de momentos así que me doy cuenta de que, al final, lo único que tengo soy yo, y tiempo para desarrollarme como guste.
Hice mil planes para salir adelante, pero todos fallaban al primer pormenor, hasta el punto que la lógica comenzó a señalar que nada valía la pena.
Y entonces llegué a una página muy interesante, que me recordó algo que había dejado de lado por orgullo: la depresión es como el alcoholismo, y una vez dentro ya no hay vuelta atrás. No puedes salir del espiral, lo único que te queda es esforzarte por correr lejos del centro constantemente, para mantenerte más o menos a la misma distancia siempre.
Es por esto que los planes a futuro, y todo se resume en el día a día. Es lo primero que te enseñan en alcohólicos anónimos (no que yo haya estado ahí xD), tu vida es hoy, y más allá de hoy no puedes controlar.
Y la verdad, con un día basta para agotar todas mis fuerzas. Siempre es más difícil el comienzo, despertar y ver que los sueños contrastan bastante con las paredes frente a mí, y la cama está tibia, pero debo salir...son 20 minutos en que esa voz te dice que no vale la pena levantarte, y tú debes ser capaz de decir "aguantaré otro día". Más allá de hoy no aguantaré, es seguro. Pero mañana, también será un "hoy", y lo aguantaré.
No es como que descubriese América. No es ni siquiera coherente. Sólo es lo que pensaba hace un rato, cuando me dí cuenta de que ya van dos meses, y jamás había estado tan bien.
1 comentarios:
Mafalda, sentada en su cama y en pijama, dijo:
"cuesta juntar fuerzas para bajar al mundo"
Publicar un comentario en la entrada